8 de enero de 2014

Víctimas

El viento se lleva las hojas más débiles, que nutren de colores los paisajes.

Impone su ley sin saber que el árbol aguarda su momento y que en la derrota siembra la semilla de la esperanza.

Y del suelo nace de nuevo la vida asesinada, las palabras silenciadas, el abrazo eterno de quien quiere.