7 de enero de 2014

Nocturno

La noche es también un recordatorio. Nos recuerda que estamos hechos de polvo de estrellas. Estrellas formadas por otros mundos ya apagados, consumidos en el tiempo y diluidos en nebulosas que giraron entre sí para dibujar esos cuerpos brillantes que acaban por explotar y expandir de nuevo materia para la vida. Que todo acabe para que todo vuelva a empezar.

Y así, lo que nos acaba, nos une.