8 de enero de 2014

Armaggeddon

Si viniera un extraterrestre no haría falta que te aniquilase con un arma indescriptible. Seguramente te presentarías con tu nombre y tu mejor pasado, pero él solo vería un montón de organismos emitiendo ruido. Por cada célula nuestra portamos diez bacterias. Nos vemos como un organismo, pero en realidad somos unos 100 millones más. Te seguirías esforzando para que reconociese tu personaje sobresaliendo por encima de los otros mientras él, respondiendo amablemente a tu esfuerzo, solo lograría comprender que eso que habla no es más que una construcción social. El reflejo de la batalla entre distintos grupos sociales sobre el fruto concreto de otros espejos que te dieron forma. Si te colocaran en otro tiempo y en otro lugar, responderías de otra manera ante las mismas cosas.

El extraterrestre no ha venido. Quedas tú.