5 de febrero de 2014

Vacío

No hay mayor abandono que olvidar por qué tomaste una decisión.

A él le ocurrió cuando vio a la vecina del tercero contemplando una foto suya, tumbada en la cama. Sintió la música que jamás había tocado su árido corazón.

Pudo notar el aire fresco rompiendo el desprecio de sus padres, sus profesores y sus jefes y archivando la inutilidad de su cuerpo.

Los pequeños del segundo creaban universos paralelos allí donde alcanzaban sus pequeñas manos.

Y la señora del primero se esmeraba en limpiar la vida frotando fuerte sobre el cristal, al otro lado de la ventana.