3 de septiembre de 2014

Te llamaré (relato breve)

Te llamaré “Perrito”. Verás, nosotros necesitamos poner un nombre a las cosas. Para clasificarlas y comprenderlas. No es para ser mejores, ni para hacer nada por nadie, sino para no tener miedo. Si piensas en todo lo que podría pasar a cada instante... que todo es incierto y que nada es seguro, sientes miedo. Miedo de lo que te rodea pero también de ti mismo. ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo seguiré siendo lo que soy? Un coche, un maldito coche. Justo hoy... Quién sabe de dónde ha aparecido, de qué demonios estarían hablando ahí dentro. Si estaban cantando o discutiendo... Da igual, porque han pasado de largo. Y ahí estás tú. Sonriéndome. Tienes el cuerpo hecho polvo, tío. Y sonríes. Ni siquiera tenías miedo de otro coche, el mío, cuando lo he parado cerca de ti. Ni has tenido miedo de mí cuando me acercaba a ti, tan débil. Me siento a tu lado y sonríes. Confías. Y noto cómo se desgarran las entrañas de mis palabras. No sabes lo que te vas a perder, porque nunca has querido más de lo que tienes. Mira, me pitan. Que se esperen. Nadie debe morir solo. Fíjate. Nosotros nos atropellamos constantemente. Nos traicionamos para poder tener más cosas. ¿Hasta cuándo? No, no nos hacemos preguntas para encontrar la respuesta, sino para quedar del otro lado y echar la culpa a otro. Me pitan para llegar a firmar el recorte sanitario, para comunicar una subida de tarifas, para embargar un piso, para poder ser "el que más" en algo... y yo sonrío contigo. Me gusta tu mundo sin rencores, sin ambiciones estúpidas, sin traicionar. Sí, amigo, estamos todos muertos. Y sonríes. Veo todos mis miedos en tus ojos, pero sonríes. Y me haces dudar. No sé si todo es un cuento o el cuento es solo lo demás.