24 de septiembre de 2014

Reescribiéndome

Mis mejores versos brotaron
en el verde
que descubrí saltando
de tu abismo al mío.
Continué
versando
otros ojos,
silabándome a medias,
para volver al vientre
de los tuyos
y,
acurrucado en ellos,
recomponerme