22 de junio de 2015

Quizá


"quizá tuviera una sonrisa
como la tuya
dulce y honda
quizá tuviera un alma triste
como mi alma
poca cosa"
(Benedetti)

Es imposible
que me acostumbre
a dejar de
descubrirte.

Tus cuatro paredes
responden en las mías
un silencio que ofrece
nuestras entrañas

como si pudiéramos
darnos consuelo.

Sin el vértigo de tu mano,
solo temo enredarme
en las sombras
o ser una de ellas.

Quizá del amor
no debe uno
nunca
salir vivo.