1 de agosto de 2014

Creaturas (Relato breve)

Se despertó con la sensación de que había alguien más en la habitación. Quiso girar la cabeza para salir de dudas, pero estaba paralizado. Solo alcanzaba a ver el último vaso de whiskey vacío, en la mesita, al lado del despertador. Aunque cayera en uno de sus arrebatos alcohólicos, siempre había sido muy ordenado. Empezó a notar cómo la presencia se le acercaba, despacio, por el costado derecho. Sus miedosos ojos descubrían, en este orden, unas largas patas negras, potentes mandíbulas en forma de hoz y una cabeza que daba cortos giros sobre sí misma. Un cuerpo peludo y gigante, de color negro, que parecía estar devorándole poco a poco por dentro. Intentó por todos los medios ejercer alguna fuerza para liberarse, pero su cuerpo no respondía. Aterrorizado, revisó su campo de visión, como pidiendo ayuda a las sombras. Pero allí solo estaba, bien colocada y sobre la silla de siempre, la ropa que debía ponerse el lunes para ir a la oficina.
Las fuerzas se estaban olvidando de él por completo y no pudo mantener los ojos abiertos. Entonces apareció ella. Preciosa, con su mirada huidiza y sonriendo. Su voz dulce dijo “no te preocupes más y vente conmigo”.